
LA RESPUESTA A LA PREGUNTA DE MIGUEL
“...PARTIR Y ESTAR CON CRISTO, LO CUÁL ES MUCHÍSIMO MEJOR...” (Filipenses 1:23b)
Lo que nunca hemos experimentado tiende a asustarnos. Un niño escribió una carta a Dios, puso como dirección: “el Cielo” y lo envió por correo. Normalmente, este tipo de cartas termina acumulándose en la oficina de correos, no siendo entregadas al destinatario ni devueltas al remitente por falta de datos, pero por alguna razón, ésta fue abierta. Rezaba: “Querido Dios, ¿cómo es morir? No quiero hacerlo, sólo quiero saberlo. Tu amigo Miguel”. Es una pregunta que todos hemos considerado.
Harold Sala [autor] escribió: “Cuando voy a alguna parte del mundo donde nunca he estado, leo e investigo para averiguar cómo es. Ojeo algunos libros de viaje, busco en Internet, hablo con alguien que me puede hablar de cómo es desde su experiencia personal. Ningún otro libro en el mundo me puede decir lo que la Biblia me relata acerca del Cielo. La única persona que habiendo estado allí me puede decir cómo es, es Jesús”. Sabiendo que para el creyente la muerte es simplemente una transición a la presencia del Señor, Pablo escribió: “...si nuestra morada terrestre... se deshace, tenemos... una casa... eterna, en los Cielos (2 Corintios 5:1).
Al final de su libro: La última batalla (último libro de “Las crónicas de Narnia, de C.S. Lewis), los personajes mueren en un accidente de tren, y el autor concluye la historia de la siguiente manera: “Las cosas que sucedieron después eran tan hermosas que no las puedo redactar. Para nosotros es el fin de todas las historias pero para ellos fue sólo el comienzo de la verdadera historia”.
Hablando del Cielo, Pablo dijo: “Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor...” (Filipenses 1:23 – Nueva Versión Internacional). ¡Y ésa es la respuesta espléndida a la pregunta de Miguel!
Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday














