Cristo enseño que se debe dar la más alta prioridad a la oración en
privada y Él mismo nos dio el ejemplo en su propia vida. El dijo:"Mas
tú, cuando oras entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu
Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te
recompensará en público" Mt.6:6
Una interpretación literal del
"aposento" es un pequeño cubículo donde se cierra la puerta para que
nadie nos pueda ver ni oír orar; un lugar demasiado estrecho a la luz de
otras enseñanzas bíblicas.
Es evidente que Jesús nos enseño que
cada uno debe tener un lugar privado en donde buscar a Dios. Puede ser
en nuestro hogar, en la iglesia, o en el lugar en donde trabajamos. El
lugar privado de Cristo era a menudo al aire libre: algunas veces en las
montañas , otras en el desierto, en un lugar apartado.
Jesús, por medio de su ejemplo nos enseño a orar en cada paso importante de la vida.
El
oro al ser bautizado (Lc. 3:21-22) El bautismo de Jesús fue el comienzo
del ministerio público que inevitablemente le llevaría a la cruz:
Cristo sintió la necesidad de orar
Jesús sintió también necesidad de orar después de haber ministrado a la gente.
Luego
de haber sanado a los enfermos y echado fuera los demonios, dice la
Biblia que Jesús "levantándose muy de mañana, siendo aún oscuro, salio y
se fue a un lugar desierto, y allí oraba" (Mc.1:35) Mientras que los
demás dormían, el hijo de Dios se levantaba a orar para que Su fortaleza
física, y espíritual fueran renovadas.
Jesús también oró pidiendo la venida del Espíritu Santo.
"Y yo rogaré al Padre, y os dará otro consolador, para que este con vosotros para siempre" (Jn.14:16)
¡El
descenso del Espíritu Santo fue el resultado de la oración de Jesús!
Aún en el día de hoy el Espíritu Santo desciende sobre los siervos de
Dios cuando están postrados en oración.
Jesús oró antes de juicio delante del Sanedrín.
Oró
antes del juicio y también antes de los horrores de la crucificción. El
oró solo en Getsemaní; frecuentemente el buscaba un lugar solitario
donde poder comunicarse en oración con Su Padre en los cielos.
Pero
no toda la oración tiene que ser en privado; Cristo también enseño que
necesitamos orar en compañía de otros: "Si dos de vosotros se pusieren
de acuerdo sobre la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, les
será hecho por mi Padre que está en los cielos" (Mt. 18:19) ¡ qué simple
pero que profundo! ¡Pensar que dos creyentes puedan alcanzar tal estado
de armonía en la fe que producirá una comunión espiritual en la cual el
poder de Dios podrá manifestarse sobre cualquier necesidad presentada
en oración!
La Biblia también enseña en ciertas ocasiones toda la congregación debe orar.
Cuando
la congregación levanto su voz a Dios al unísono, que el lugar en donde
se encontraban los discípulos fue sacudido, y todos ellos fueron llenos
con el Espíritu Santo. ( Hch.4:31)
Dios se deleita en ver a toda
una congregación unidas en el Santo Espíritu de Dios. La historia nos
enseña que los avivamientos espirituales siempre han seguido a la
oración unida de los creyentes fervorosos.
La oración es el fundamento de todo avance de la iglesia.
Todo
lo que Satanás necesita para detener el progreso de la iglesia es
impedir la oración. Debemos aprender a resistir a través de la oración
todo dardo del enemigo.
Cuando oramos como Jesús lo enseño abrimos nuevas fuentes de bendición espiritual.
Que nuestro deseo sea el mismo del discípulo que dijo: "Señor, enséñanos a orar"
Dios te bendiga tu servidora
Publicado Por: Hermana Maria Salinas















